Carpe Diem

Aprovecha tu tiempo y el de tu gabinete.

Jose Luis Pérez Santar

2/11/20261 min read

¿A que puedo encontrar una forma multiplicar por cuatro la facturación de tu gabinete?

Todavía tengo la suerte de que mi hijo se acerque a preguntarme si puede jugar conmigo. Cuando llegue a la adolescencia pasará de mí. Seré lo peor y se acabó, pero por ahora puedo disfrutar de él y robarle parte de esa vitalidad que tienen los niños y que hacen que juegues tirado en el suelo cuando lo único que te apetece es tirarte en el sofá. El problema es que me aburre jugar a juegos infantiles y al final siempre busco una excusa para no tener que hacerlo. El problema se solucionó hace unos meses cuando empezamos a coleccionar miniaturas de Warhammer. Podemos pasarnos horas pintando o jugando. Algo que nos gusta a los dos y que me ha permitido rescatar del desván mi ejército de orkos. Me lo paso bien y aprovecho el tiempo con mi hijo.

Todo va de aprovechar el tiempo. Esta mañana estaba sedando en una clínica un paciente para unos empastes. Charlando con la odontóloga salió el tema de la poca productividad que tiene un gabinete cuando se dedica a empastes. En ese momento le comenté: “Pues la clínica sabe lo que hace, porque con la sedación acaba de multiplicar por cuatro el beneficio de esta hora de gabinete”. Hicimos las cuentas y efectivamente era así: la clínica facturó el triple más por la sedación que por los empastes. Y si descontamos los costes el margen sería mayor.

Hay muchos procedimientos en la clínica cuyo margen es muy bajo y que se compensan con otros servicios de la clínica. La sedación te permite estar realizando dos procedimientos en un mismo gabinete. El paciente lo agradece y tú clínica también. Tanto como yo agradezco no tener que jugar a los peluches.